5.1.12

Ladradora

En casa tenemos un perro, más exactamente una perra de raza maltesa de nombre Pupi (esto es completamente real y autobiográfico, no hipotético, la foto aquí al lado es de ella).

Esta misma tarde, hace unos minutos, mirábamos en la computadora un video en el que aparece Pupi ladrando (actividad a la que se dedica con bastante frecuencia). Pupi, que estaba presente, comenzó inmediatamente a ladrarle al sonido de su propio ladrido.

Podemos decir entonces que Pupi es un perro que se ladra a sí mismo (o, más exactamente, que le ladra a su propio ladrido).

Podemos imaginar que algunos perros le ladrarán a su propio ladrido, mientras que otros no lo harán. Si un perro le ladrara a todos los ladridos de los perros que no se ladran a sí mismos ¿le ladraría ese perro a su propio ladrido?

3 comentarios:

Pablo R dijo...

Como la paradoja del Barbero que tenía que afeitar a todos los que no se afeiten a sí mismos! se terminó tirando por la borda porque si se afeitaba se afeitaba a sí mismo, por lo tanto no debería afeitarse. Y si no se afeitaba debería afeitarse porque debía "afeitar a los qu eno se afeiten".
Muy divertido!

Pablo R dijo...

Si Pupi es un perro que le ladra a su pripio ladrido entonces desde que ladró por primera vez hasta ahora jamás se ha detenido (y nunca lo hará). Debe ser un poco molesto, aunque quizás ya estén acostumbrados.

PG dijo...

Yo conozco a un perro que cumple esa característica, en el barrio lo llamamos Russell. No es un perro normal..., ni tampoco singular.